Interlace (2025)
Exhibición individual en Kates Ferry Projects (NY)
Curaduría por Charles Moore
Solo show at Kates Ferry Projects (NY)
Curated by Charles Moore
Texto de sala
En Interlace, Gonzalo Garcia explora cómo la identidad, la cultura y la historia se entrelazan a través del cuerpo humano como un recipiente de memoria, poder y transformación. Artista radicado en la Ciudad de México, Garcia se nutre de su herencia y experiencias personales para crear pinturas que tejen temas de vulnerabilidad, hibridez cultural y las tensiones entre tradición y modernidad, invitando al espectador a reflexionar sobre sus propias identidades y conexiones.
Inspirada en la película mexicana de los años setenta Los Cachorros (The Puppies), la nueva serie de Garcia examina las dimensiones físicas y simbólicas del trauma, la dominación y la resistencia. A través de paisajes surrealistas, reliquias ficticias y composiciones oníricas, sus pinturas evocan tanto la iconografía medieval como las críticas sociopolíticas contemporáneas. Las obras reflexionan sobre cómo los cuerpos son moldeados, controlados y mercantilizados por fuerzas de poder —ya sean históricas, culturales o sistémicas— al tiempo que celebran la resiliencia y la transformación.
El arte de Garcia tiende puentes entre lo personal y lo universal, ofreciendo una meditación visceral sobre la migración, la colonización y las fracturas que estas dejan detrás. Su práctica nos desafía a ver el cuerpo tanto como un espacio de fusión cultural como un lienzo para la resistencia. De esta manera, Interlace se convierte en un espacio para reimaginar los hilos de la historia y la experiencia humana compartida.
-Charles Moore
Wall text
In Interlace, Gonzalo Garcia explores how identity, culture, and history intertwine through the human body as a vessel of memory, power, and transformation. A Mexico City-based artist, Garcia draws on his heritage and personal experiences to create paintings that weave together themes of vulnerability, cultural hybridity, and the tensions between tradition and modernity, inviting viewers to reflect on their own identities and connections.
Inspired by the 1970s Mexican film Los Cachorros (The Puppies), Garcia’s new series examines the physical and symbolic dimensions of trauma, domination, and resistance. Through surreal landscapes, fictional relics, and dreamlike compositions, his paintings echo both medieval iconography and contemporary socio-political critiques. The works reflect on how bodies are shaped, controlled, and commodified by forces of power—be it historical, cultural, or systemic—while celebrating resilience and transformation.
Garcia’s art bridges the personal and the universal, offering a visceral meditation on migration, colonization, and the fractures they leave behind. His practice challenges us to see the body as both a site of cultural fusion and a canvas for resistance. In doing so, Interlace becomes a space to reimagine the threads of history and the shared human experience.
-Charles Moore
Texto curatorial
Desde CAM Galería en Ciudad de México hasta Kates-Ferri Projects en Nueva York, Gonzalo Garcia navega las múltiples intersecciones entre identidad, cultura e historia a través de una mirada profundamente evocadora como parte de la exposición colaborativa intercultural Interlace. Su práctica, arraigada en su experiencia como artista radicado en Ciudad de México, resuena con la exploración de Interlace sobre el intercambio cultural y el papel del lugar en la construcción de la identidad. A través de la obra de Garcia, la exposición dirige la atención hacia el cuerpo como un espacio de memoria, poder y transformación, entretejiendo reflexiones íntimas del yo dentro de diálogos más amplios sobre historia colectiva y fusión cultural.
En el núcleo de la obra de Garcia se encuentra una exploración de las vulnerabilidades y complejidades de la condición humana mediante un lenguaje visual que combina elementos históricos, culturales y filosóficos. Con influencias que abarcan representaciones medievales, el cine mexicano y problemáticas sociales contemporáneas, Garcia explora la interacción dinámica entre poder, violencia e intimidad. Sus pinturas, caracterizadas por una atmósfera surreal, erótica y cargada de tensión, reflejan cómo los cuerpos son manipulados, controlados y convertidos en mercancía. La paleta vibrante y las composiciones teatrales de Garcia funcionan tanto como un homenaje a su herencia mexicana como una confrontación con los sistemas universales que moldean la existencia humana.
La exploración que Garcia hace del cuerpo como recipiente de cultura, conflicto y transformación expone un problema mayor de control que atraviesa distintas culturas. Su obra captura las tensiones entre tradiciones locales e influencias globales, articulando cómo las identidades personales y colectivas son moldeadas por historias de migración, colonización y resistencia. Al cuestionar el cuerpo como un espacio tanto físico como simbólico, la presentación de Garcia en Interlace dialoga con los hilos que unen a la humanidad mientras reconoce las fracturas introducidas por las desigualdades sistémicas. Su práctica encarna una celebración de la hibridez cultural que trasciende fronteras y desafía narrativas dominantes.
...
Exhibition Statement
From Mexico City’s CAM Galería to Kates-Ferri Projects in New York, Gonzalo Garcia navigates the multifaceted intersections of identity, culture, and history through a deeply evocative lens as part of the cross-cultural collaborative exhibition, Interlace. His practice, grounded in his experience as a Mexico City-based artist, resonates with Interlace’s examination of cultural exchange and the role of place in shaping identity. Through Garcia’s work, the exhibition draws attention to the body as a site of memory, power, and transformation, weaving intimate reflections of the self into broader dialogues of collective history and cultural fusion.
At the core of Garcia’s work is an examination of the vulnerabilities and complexities of the human condition through a visual language that blends historical, cultural, and philosophical elements. With inspiration spanning medieval depictions, Mexican cinema, and contemporary social issues, Garcia explores the dynamic interplay of power, violence, and intimacy. His paintings, characterized by a surreal, erotic, and charged atmosphere, reflect how bodies are manipulated, controlled, and commodified. Garcia’s vivid palette and theatrical compositions serve as both an homage to his Mexican heritage and a confrontation of the universal systems that shape human existence.
Garcia’s exploration of the body as a vessel of culture, conflict, and transformation exposes a greater issue of control that spans across cultures. His work captures the tensions between local traditions and global influences, articulating how personal and collective identities are shaped by histories of migration, colonization, and resistance. By interrogating the body as both a physical and symbolic space, Garcia’s presentation in Interlace engages with the threads that weave humankind together while acknowledging the fractures introduced by systemic inequalities. His practice embodies a celebration of cultural hybridity that transcends boundaries and challenges pervasive narratives.
...
Para Interlace, Garcia presenta una nueva serie de pinturas inspiradas en la película mexicana de los años setenta Los Cachorros (The Puppies). Como continuación de su exploración de esta época icónica del cine mexicano, se trata de una historia marcada por temas de vulnerabilidad, violencia y dominación. Retomando esta película fundamental de su infancia, Garcia reflexiona sobre las implicaciones psicológicas y culturales de un evento traumático: un niño pequeño atacado y castrado por un perro. Las pinturas exploran la castración como símbolo de dominación, tejiendo conexiones entre prácticas medievales, reliquias religiosas y sistemas modernos de poder que dialogan con el contexto social, cultural y político más amplio de la nación mexicana. Estas obras incorporan instrumentos ficticios, paisajes surrealistas y elementos oníricos, creando una cualidad teatral que evoca tanto la iconografía medieval como las críticas contemporáneas. La exploración de Garcia se extiende más allá de la violencia física para incluir el cuerpo como un activo dentro de los sistemas capitalistas, profundizando así el compromiso del proyecto con problemáticas sociopolíticas.
A través de las contribuciones de Gonzalo Garcia, Interlace desafía al espectador a confrontar las maneras en que los cuerpos funcionan como espacios de control, resistencia y significado a través del tiempo y de distintas geografías. Sus pinturas crean un diálogo visceral que conecta la memoria personal con la historia colectiva, invitando al público a reflexionar sobre sus propias relaciones con la vulnerabilidad, el poder y la identidad. Al entremezclar capas culturales, históricas y filosóficas en su obra, Garcia transforma sus pinturas en espejos de la experiencia humana: fragmentada, pero interconectada. En última instancia, como participante de Interlace, su nueva obra busca inspirar empatía y entendimiento, celebrando la resiliencia de los individuos y las culturas mientras ofrece un espacio para reimaginar los hilos que nos unen.
-Charles Moore
For Interlace, Garcia presents a series of new paintings inspired by the 1970s Mexican film Los Cachorros (The Puppies). A continuation into his exploration of this iconic age of Mexican cinema, this is a story marked by themes of vulnerability, violence, and domination. Revisiting this seminal film from his childhood, Garcia reflects on the psychological and cultural implications of a traumatic event—a young boy attacked and castrated by a dog. The paintings explore castration as a symbol of domination, weaving connections between medieval practices, religious relics, and modern systems of power that speak to the larger social, cultural, and political climate of the Mexican nation. These works incorporate fictionalized instruments, surreal landscapes, and dreamlike elements, creating a theatrical quality that evokes both medieval iconography and contemporary critiques. Garcia’s exploration extends beyond physical violence to include the body as an asset in capitalist systems, further deepening the project’s engagement with socio-political issues.
Through Gonzalo Garcia’s contributions, Interlace challenges viewers to confront the ways in which bodies are sites of control, resistance, and meaning across time and across geographies. His paintings create a visceral dialogue that bridges personal memory with collective history, inviting audiences to reflect on their own relationships to vulnerability, power, and identity. By intermingling cultural, historical, and philosophical layers into his work, Garcia transforms his paintings into mirrors of the human experience—fragmented yet interconnected. Ultimately, as a contributor to Interlace, his new work seeks to inspire empathy and understanding, celebrating the resilience of individuals and cultures while offering a space to reimagine the threads that bind us together.
-Charles Moore